MARÍA, MÚSICA DE DIOS
Me quedé sin voz con qué cantar;
y mi alma vacía, dormida en sequedad.
Y pensé para mí, me pondré en sus manos;
manos de Madre, me quedaré en su amor.
//Y tú, María, hazme música de Dios
y tú, María, anima tú las cuerdas de mi alma
¡Aleluya! !Amén!//
María acompaña, tú mi caminar;
yo solo no puedo, ayúdame a andar.
Y pensé para mí; me pondré en sus manos,
manos de Madre, me quedaré en su amor.