«Juan XXIII fue un Papa profético por el Concilio Vaticano II», dice Kiko Argüello
Wed, 07 May 2014 16:59:00
A lo largo de su pontificado Juan Pablo II calificó al Camino Neocatecumenal como uno de los carismas más revitalizadores de la Iglesia. Kiko Argüello, iniciador y responsable del Camino Neocatecumenal, presente en más de 124 países de los cinco continentes, recuerda el aporte a la evangelización de la Iglesia de Juan Pablo II y de Juan XXIII sólo unos días después de que hayan sido proclamados santos.
–¿Cómo ha vivido las canonizaciones del domingo?
–Ha sido un acontecimiento muy importante para la historia de la Iglesia. Juan XXIII fue un Papa profético y su fi gura ha ido creciendo por el valor que ha tenido el Concilio Vaticano II en la historia contemporánea.
»En la Constitución Apostólica «Humanae Salutis», con la que lo inició, dijo: «La Iglesia asiste en nuestros días a una grave crisis de la humanidad, que traerá consigo profundas mutaciones. Un orden nuevo se está gestando, y la Iglesia tiene ante sí misiones inmensas, como en las épocas más trágicas de la historia.
Porque lo que se exige hoy de la Iglesia es que infunda en las venas de la humanidad actual la virtud perenne, vital y divina del Evangelio». Esta visión hace presente lo que pasa hoy en el mundo y la misión que tiene la Iglesia de confrontar el Evangelio al hombre moderno, a una sociedad secularizada. El Concilio ha inaugurado este proceso y aún no ha llegado a su realización plena.
»Pablo VI cogió el testigo de Juan XXIII y lo llevó adelante. Juan Pablo II se dio cuenta de que el punto fundamental estaba en cómo anunciar el Evangelio al mundo moderno.
–¿De qué forma influyó San Juan Pablo II en el Camino?
–Juan Pablo II fue maravilloso con nosotros. En una carta que envió a monseñor Cordes, reconoció el Camino Neocatecumenal como «un itinerario de formación católica válido para la sociedad y los tiempos de hoy». En ella también pidió «que los hermanos en el episcopado valoren y ayuden a esta obra para la nueva evangelización, para que se realice según las líneas propuestas por los iniciadores».
»En Porto San Giorgio, Italia, envió a más de cien familias en misión a las zonas más pobres de América Latina: a los esteros de Guayaquil, a los cerros de Caracas, a los pueblos jóvenes de Lima, a las zonas mineras de Coronel, Chile… Fundó también el seminario Redemptoris Mater en Roma para enviar a los presbíteros a la «missio ad gentes» de Escandinavia y ayudar a las familias en todo el mundo.
–¿Cómo era el trato con él?
–Maravilloso. Fuimos muy amigos. Era un hombre de una talla enorme. Carmen hizo un viaje con el equipo itinerante de China para visitar a los obispos de la Iglesia clandestina, y escribió una carta al Papa. A la vuelta la recibió en audiencia privada y le presentó los
testimonios de los obispos.
»Tenemos una anécdota muy graciosa: un día estábamos cenando con él en el Vaticano y de pronto llamaron al teléfono al secretario del Papa, el cardenal Dziwisz, que se tuvo que marchar un momento. Entonces Carmen le preguntó al Papa: «¿Puedo fumar?». «¿Aquí?», contestó el Papa. «Ni siquiera el presidente Pertini ha fumado en este lugar, pero a ti te voy a dejar, y cuando venga la monja y huela a tabaco
diré que no ha sido Kiko, sino Carmen». Y se reía.
»Poco antes de morir, los miembros del Pontificio Consejo para los Laicos tuvimos una audiencia con él. Al final pasamos a saludarle. Tenía los ojos cerrados y le iban diciendo quién era cada uno. Cuando me tocó a mí, el cardenal Rylko le dijo al oído: «¡Es Kiko!». Entonces abrió los ojos y gritando dijo: «¿Y Carmen?, ¿dónde está Carmen?». Todo el mundo se rió. Estamos muy emocionados con las canonizaciones y seguro que los dos nuevos santos nos van a ayudar desde el cielo.
–¿Cómo ha vivido las canonizaciones del domingo?
–Ha sido un acontecimiento muy importante para la historia de la Iglesia. Juan XXIII fue un Papa profético y su fi gura ha ido creciendo por el valor que ha tenido el Concilio Vaticano II en la historia contemporánea.
»En la Constitución Apostólica «Humanae Salutis», con la que lo inició, dijo: «La Iglesia asiste en nuestros días a una grave crisis de la humanidad, que traerá consigo profundas mutaciones. Un orden nuevo se está gestando, y la Iglesia tiene ante sí misiones inmensas, como en las épocas más trágicas de la historia.
Porque lo que se exige hoy de la Iglesia es que infunda en las venas de la humanidad actual la virtud perenne, vital y divina del Evangelio». Esta visión hace presente lo que pasa hoy en el mundo y la misión que tiene la Iglesia de confrontar el Evangelio al hombre moderno, a una sociedad secularizada. El Concilio ha inaugurado este proceso y aún no ha llegado a su realización plena.
»Pablo VI cogió el testigo de Juan XXIII y lo llevó adelante. Juan Pablo II se dio cuenta de que el punto fundamental estaba en cómo anunciar el Evangelio al mundo moderno.
–¿De qué forma influyó San Juan Pablo II en el Camino?
–Juan Pablo II fue maravilloso con nosotros. En una carta que envió a monseñor Cordes, reconoció el Camino Neocatecumenal como «un itinerario de formación católica válido para la sociedad y los tiempos de hoy». En ella también pidió «que los hermanos en el episcopado valoren y ayuden a esta obra para la nueva evangelización, para que se realice según las líneas propuestas por los iniciadores».
»En Porto San Giorgio, Italia, envió a más de cien familias en misión a las zonas más pobres de América Latina: a los esteros de Guayaquil, a los cerros de Caracas, a los pueblos jóvenes de Lima, a las zonas mineras de Coronel, Chile… Fundó también el seminario Redemptoris Mater en Roma para enviar a los presbíteros a la «missio ad gentes» de Escandinavia y ayudar a las familias en todo el mundo.
–¿Cómo era el trato con él?
–Maravilloso. Fuimos muy amigos. Era un hombre de una talla enorme. Carmen hizo un viaje con el equipo itinerante de China para visitar a los obispos de la Iglesia clandestina, y escribió una carta al Papa. A la vuelta la recibió en audiencia privada y le presentó los
testimonios de los obispos.
»Tenemos una anécdota muy graciosa: un día estábamos cenando con él en el Vaticano y de pronto llamaron al teléfono al secretario del Papa, el cardenal Dziwisz, que se tuvo que marchar un momento. Entonces Carmen le preguntó al Papa: «¿Puedo fumar?». «¿Aquí?», contestó el Papa. «Ni siquiera el presidente Pertini ha fumado en este lugar, pero a ti te voy a dejar, y cuando venga la monja y huela a tabaco
diré que no ha sido Kiko, sino Carmen». Y se reía.
»Poco antes de morir, los miembros del Pontificio Consejo para los Laicos tuvimos una audiencia con él. Al final pasamos a saludarle. Tenía los ojos cerrados y le iban diciendo quién era cada uno. Cuando me tocó a mí, el cardenal Rylko le dijo al oído: «¡Es Kiko!». Entonces abrió los ojos y gritando dijo: «¿Y Carmen?, ¿dónde está Carmen?». Todo el mundo se rió. Estamos muy emocionados con las canonizaciones y seguro que los dos nuevos santos nos van a ayudar desde el cielo.
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Osoro, Blázquez, Jesús Sanz… Los arzobispos que ayudarán a Kiko Argüello (Camino Neocatecumenal) a evangelizar Asia
Tue, 06 May 2014 19:09:00
Kiko Argüello ya cuenta con el apoyo de los Arzobispos Osoro (Valencia), Blázquez (Presidente de la Conferencia Episcopal) y Jesús Sanz (Oviedo), además de otros obispos deEspaña, en su recién iniciada 'gira' de encuentros vocacionales para enviar miembros del Camino Neocatecumenal a evangelizar Asia.
Según ha podido saber Religión Confidencial, Kiko Argüello, iniciador junto con Carmen y Mario Pezzi del Camino Neocatecumenal, ha iniciado una 'gira' de encuentros vocacionales por toda España con la intención de recabar vocaciones para evangelizar el continente asiático.
El objetivo urgente de evangelizar Ásia responde a la filosofía de las periferias de Francisco y al ánimo que este papa al respecto a los iniciadores del Camino Neocatecumenal durante la audiencia que les concedió en septiembre del pasado año.
Fuentes consultadas por Religión Confidencial aseguran que la idea de Kiko Argüello es ensayar esta gira (que comenzó en Andalucía y tendrá al menos tres paradas más en España) en nuestro país para luego continuar con esta en otras zonas de Europa, Asia y América.
500 para Asia en el primer encuentro
La primera etapa de esta ronda de encuentros por diversas localizaciones de la geografía española tuvo lugar el pasado jueves en la localidad gaditana de Alcalá de los Gazules, el "Encuentro de las dos orillas", un encuentro vocacional organizado por el Camino Neocatecumenal al que han asistido unas 15.000 personas de toda Andalucía, en su mayoría jóvenes, de los cuales 100 chicos, 120 chicas y 300 familias se 'levantaron' como signo de su disposición vocacional a evangelizar en Asia.
El presidente de la Conferencia Episcopal
Según han explicado a esta redacción, Monseñor Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, del que ya conocíamos su cercanía al Camino Neocatecumenal, presidirá el próximo domingo junto con el Arzobispo de Oviedo, Monseñor Don Jesús Sanz, y otros obispos de la zona un encuentro vocacional en Santiago de Compostela, donde asistirán los miembros del Camino de la mitad norte peninsular (Galicia, Asturias, León, Valladolid, Burgos, Salamanca, Cantabria…).
Implicación del arzobispo Osoro
El turno del vicepresidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Valencia, Monseñor Carlos Osoro, muy cercano a los modos del papa Francisco, llegará el domingo 25 de mayo, cuando este presidirá este encuentro vocacional donde Kiko volverá a pedir vocaciones para evangelizar Asia. Previsiblemente a este evento religioso también asistirán miembro del Camino que residan en Aragón y Cataluña, por lo que no sería extraño que algún obispo de estas comunidades autónomas se sumase al encuentro.
El salto a Europa, América y Asia
Sin embargo, estos encuentros tan seguidos en España sólo serán el punto de partida de una serie de eventos religiosos de este tipo que se darán en Europa Central, Asia y América con el mismo objetivo: la evangelización del Continente Asiático. La primera parada en el extrangero será Varsovia, Polonia, tierra de San Juan Pablo II.
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